Trastorno depresivo mayor

Definición

El trastorno depresivo mayor es un trastorno del estado de ánimo caracterizado por la presencia persistente de alteraciones emocionales, cognitivas y conductuales que afectan significativamente en el funcionamiento diario de la persona.

Características

El trastorno depresivo mayor se manifiesta a través de una combinación de síntomas emocionales, cognitivos, físicos y conductuales. Para su diagnóstico, estos síntomas deben estar presentes durante al menos dos semanas y representar un cambio respecto al funcionamiento previo.

  • Síntomas emocionales:
    • Sensación de vacío o tristeza constante, que puede manifestarse como irritabilidad en niños y adolescentes.
    • Falta de interés en actividades que antes resultaban agradables (anhedonia).
    • Sentimientos de culpa o inutilidad.
    • Autocrítica excesiva, baja autoestima o creencias de ser un fracaso.
    • Sensación de que nada mejorará en el futuro.
  • Síntomas cognitivos:
    • Dificultad para concentrarse, problemas de atención, falta de memoria o dificultad para tomar decisiones.
    • Ideas pesimistas sobre uno mismo, el entorno y el futuro.
    • Pensamientos de muerte o ideación suicida.
  • Síntomas físicos:
    • Pérdida o aumento significativo del apetito, lo que puede llevar a cambios de peso.
    • Insomnio o, por el contrario, necesidad excesiva de dormir (hipersomnia).
    • Sensación constante de cansancio, incluso sin esfuerzo físico importante.
    • Dolores de cabeza, dolor abdominal o malestar generalizado.
  • Síntomas conductuales:
    • Evitación de actividades sociales, retraimiento o falta de interés por relacionarse con otros.
    • Irritabilidad o explosiones de ira (es común en niños y adolescentes, donde la depresión puede expresarse más como irritabilidad que como tristeza).
    • Bajo rendimiento escolar debido a la falta de concentración, motivación o energía.
    • Agitación o enlentecimiento en los movimientos, el habla o la expresión emocional.

Tipos

Los tipos principales de depresión son:

  • Depresión mayor:
    Esta forma de depresión se manifiesta cuando la tristeza, la apatía, la irritabilidad, la sensación de vacío o la dificultad para concentrarse se vuelven tan intensas que interrumpen las actividades cotidianas durante al menos dos semanas seguidas. Puede ser recurrente o un episodio único​.
  • Trastorno depresivo persistente (distimia):
    Es una forma crónica de depresión que dura más tiempo que el trastorno depresivo mayor (el estado de ánimo bajo persiste durante 2 o más años), aunque con síntomas menos graves.
  • Trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo:
    Principalmente se manifiesta en niños, caracterizado por un estado de ánimo persistentemente irritable con explosiones de ira intensas y frecuentes.
  • Trastorno afectivo estacional (TAE):
    – Este tipo de depresión suele presentarse en otoño e invierno, disminuyendo en primavera y verano.

Datos

  • La edad media de inicio se sitúa entre los 12 y 14 años.

  • Alrededor del 40-70% de los adolescentes con un episodio depresivo mayor tendrán al menos un nuevo episodio en los siguientes 5 años si no reciben tratamiento.

  • Entre el 20% y el 30% de los casos pueden volverse crónicos si no se tratan adecuadamente.

  • La depresión afecta de forma similar a niños y niñas. Aunque después de la pubertad la prevalencia es el doble en niñas que en niños (aproximadamente una proporción de 2:1).

  • La depresión es uno de los principales factores de riesgo para el suicidio en adolescentes, que es una de las principales causas de muerte en este grupo de edad.

  • Entre el 15% y el 25% de los adolescentes con depresión presentan ideación suicida, y un porcentaje menor realiza intentos. El riesgo aumenta en presencia de antecedentes de intentos previos, abuso de sustancias, historia familiar de suicidio o falta de apoyo social.

Tratamiento

¿La depresión en niños se presenta igual que en adultos?
No, la depresión en niños y adolescentes no se presenta exactamente igual que en adultos. Aunque comparten algunos síntomas, como la tristeza persistente, la pérdida de interés en actividades o los cambios en el apetito y el sueño, en los niños y adolescentes la depresión puede manifestarse de forma menos evidente y con diferencias importantes. Mientras que en adultos la depresión se manifiesta principalmente como tristeza profunda y apatía, en niños y adolescentes puede aparecer a través de la irritabilidad, cambios de conducta, quejas somáticas y dificultades en el rendimiento escolar o social.

¿Hablar sobre el suicidio con mi hijo puede empeorar la situación o darle ideas?
Hablar sobre el suicidio no aumenta el riesgo, al contrario, permite que el niño o adolescente sienta que puede compartir su sufrimiento.

¿Qué debo hacer si mi hijo dice que no quiere vivir o expresa ideas suicidas?
Si hay un riesgo inmediato (intento en curso o plan concreto para suicidarse), elimina objetos o escenarios peligrosos (armas, medicamentos, alturas, objetos cortantes, etc.) de su alcance y busca atención médica urgente o llama a los servicios de emergencia (teléfonos: 024 o 112).

¿Cuántas sesiones de terapia son necesarias para notar mejoras?
El número de sesiones de terapia necesarias para notar mejoras en el trastorno depresivo mayor en niños y adolescentes varía según la gravedad de la depresión, las características individuales del menor y la implicación de la familia en el proceso terapéutico. En muchos casos, se empiezan a notar mejoras significativas entre las 4 y 6 primeras sesiones, especialmente en síntomas como la irritabilidad, la falta de motivación y la tristeza persistente. Pero para obtener resultados más duraderos y profundos, se recomienda un tratamiento de entre 12 y 20 sesiones, dependiendo de la respuesta del paciente.

¿Los antidepresivos son seguros para los niños
Los antidepresivos, especialmente los Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (ISRS), son seguros para tratar el trastorno depresivo mayor en niños y adolescentes, siempre que se utilicen bajo estricta supervisión médica.

¿Mi hijo tendrá que tomar medicación de por vida?
No, tu hijo no tendrá que tomar medicación de por vida si está siendo tratado por depresión. El tratamiento con antidepresivos suele ser temporal y forma parte de un plan integral que también incluye terapia psicológica.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo puede durar la agorafobia si no se trata?
La agorafobia puede durar años o incluso toda la vida si no se trata, ya que tiende a cronificarse y volverse más incapacitante con el tiempo. Sin intervención, la persona puede ampliar progresivamente sus evitaciones, reduciendo cada vez más sus actividades y su independencia.

¿Puede la agorafobia desaparecer por sí sola o siempre necesita tratamiento?
Sin intervención, el miedo y la evitación suelen reforzarse con el tiempo, haciendo que la persona limite progresivamente sus actividades y dependa de otros para salir. Sin embargo, en algunos casos leves, especialmente si la persona afronta gradualmente sus miedos sin evitación extrema, los síntomas pueden disminuir. Aun así, esto no es lo común, y el riesgo de recaída sigue siendo alto.

¿Es contraproducente forzar a mi hijo a enfrentar su miedo?
La agorafobia implica una ansiedad intensa, y obligarlo a exponerse sin preparación adecuada puede aumentar su angustia y reforzar su evitación y malestar.

¿Cuántas sesiones de terapia suelen ser necesarias para ver mejoras?
El número de sesiones necesarias para notar mejoras en la agorafobia varía según la gravedad del caso, la respuesta individual al tratamiento y la implicación de la familia. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las primeras mejoras pueden observarse en 8 a 12 sesiones.