Trastorno de pánico
Definición
El trastorno de pánico se caracteriza por la aparición súbita e inesperada de episodios de miedo intenso, también conocidos como ataques de pánico.
Estos ataques suelen repetirse a lo largo del tiempo, produciendo en la persona que las padece una sensación de miedo a estar en peligro inminente, lo que puede llevar a que evite ciertos lugares o situaciones por miedo a experimentar otra crisis (desarrollando así agorafobia, que es el miedo a estar en lugares donde escapar puede ser difícil o donde no se pueda recibir ayuda fácilmente ante una crisis de pánico).
Síntomas
Los ataques de pánico están acompañados de una variedad de síntomas fisiológicos y cognitivos, que pueden incluir:
- Sensación de palpitaciones o aceleración del ritmo cardíaco.
- Respiración acelerada (hiperventilación).
- Sudoración.
- Tensión muscular.
- Visión borrosa o visión de túnel.
- Temblores o sacudidas.
- Sensación de falta de aliento o ahogo.
- Dolor o malestar en el pecho.
- Náuseas o molestias abdominales.
- Mareos, inestabilidad, sensación de desmayo.
- Problemas para concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación.
- Escalofríos o sofocos.
- Sensaciones de entumecimiento o cosquilleo (parestesias).
- Sensación de irrealidad (desrealización) o de estar separado de uno mismo (despersonalización).
- Miedo a perder el control o «volverse loco».
- Miedo a morir.
Tipos
El trastorno de pánico se puede clasificar en tres tipos según su inicio y la presencia de desencadenantes ambientales:
Ataques de pánico inesperados/no señalados
Estos ataques ocurren sin una señal obvia o desencadenante. Pueden surgir de manera espontánea cuando el individuo está relajado o incluso dormido (ataques de pánico nocturnos). La aparición es repentina y alcanza su máxima intensidad en minutos.
Ataques de pánico esperados/señalados
Los ataques de pánico están desencadenados por estímulos externos específicos (p.ej., viajar en metro) o internos (p.ej., palpitaciones, pensamientos de muerte, etc.).
Ataques de pánico predispuestos situacionalmente
Los ataques de pánico tienen más probabilidades de aparecer en ciertos contextos, pero no en otros.
Ataques de pánico con síntomas limitados
Son ataques de pánico que cumplen con todos los criterios, excepto que presentan menos de cuatro síntomas físicos y/o cognitivos. Aun así, pueden ser muy angustiosos para el individuo.
Ataques de pánico nocturnos
Es un tipo específico de ataque de pánico inesperado que ocurre durante el sueño, despertando al individuo en un estado de pánico.
Datos
Se estima que aproximadamente entre el 0.8% y el 1% de la población sufrirá trastorno de pánico en algún momento de su vida.
Las mujeres tienen una prevalencia significativamente mayor de trastorno de pánico.
La edad media de inicio del trastorno de pánico es generalmente al final de la adolescencia y al inicio de la adultez, con un rango típico entre los 15 y 24 años.
Aproximadamente el 50% de las personas con trastorno de pánico también tienen otros trastornos, como agorafobia, ansiedad generalizada, fobia social, fobia específica, depresión y abuso de sustancias.
Tratamiento
El enfoque cognitivo-conductual es el tratamiento más efectivo para el trastorno de pánico, con tasas de eficacia de aproximadamente el 80% de los casos. Este tratamiento incluye entrenamiento en respiración y relajación, técnicas de reestructuración cognitiva, exposición a sensaciones internas y situaciones temidas de forma gradual y controlada, así como estrategias de prevención de recaídas.
Sin tratamiento, el trastorno de pánico tiende a seguir un curso crónico y puede ser muy incapacitante.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre la ansiedad y el ataque de pánico?
La ansiedad es una respuesta temporal y menos intensa a una amenaza concreta. El ataque de pánico es una respuesta súbita y muy intensa, a menudo sin una amenaza inmediata o concreta.
¿Cuánto suele durar la terapia?
El tratamiento tiene una duración aproximada de 12-15 sesiones.
¿Después de la terapia, puedo volver a tener ataques de pánico?
Muchas personas experimentan recurrencia de los síntomas, especialmente durante los primeros dos años después de la remisión inicial. Por eso es importante no finalizar el tratamiento sin la supervisión del psicólogo y realizar las pautas recomendadas tras la finalización del tratamiento.
¿Cuánto duran los ataques de pánico?
Los ataques de pánico generalmente alcanzan su punto máximo en unos 10 minutos y rara vez duran más de 40 minutos.
¿Voy a morir durante un ataque de pánico?
No, los ataques de pánico no son peligrosos. Aunque los síntomas pueden ser extremadamente incómodos, no representan una amenaza para la vida. En la literatura médica no existe ningún caso de muerte por ataque de pánico.
¿Puedo desmayarme durante un ataque de pánico?
Es muy poco probable que te desmayes durante un ataque de pánico. La presión arterial tiende a aumentar durante un ataque, lo que hace que desmayarse sea improbable.
¿Los ataques de pánico pueden causar problemas de salud a largo plazo?
Los ataques de pánico en sí no causan problemas de salud a largo plazo.
¿Necesito medicación para tratar el trastorno de pánico?
Aunque la combinación de medicación y la terapia cognitivo-conductual (TCC) puede producir resultados ligeramente superiores a corto plazo, a largo plazo la TCC sola tiende a ser más efectiva.
Además, después de la retirada de la medicación, los pacientes que han recibido tratamiento combinado (farmacología + TCC) tienen una mayor probabilidad de recaída en comparación con aquellos que solo recibieron TCC .
La medicación puede considerarse en casos donde las crisis de pánico son muy numerosas e intensas, o cuando los pacientes no responden adecuadamente a la TCC sola. Sin embargo, es fundamental que la medicación se utilice como complemento y no como la principal estrategia de tratamiento.
¿Debo evitar la cafeína y el alcohol si tengo trastorno de pánico?
Sí, ambos pueden aumentar la ansiedad y desencadenar ataques de pánico. Es mejor limitar su consumo o evitarlos por completo.
